domingo, 12 de abril de 2015

DEL SUEÑO MUNZTERIANO A LA REALIDAD CALVINIANA:

Considero importante reflexionar sobre dos de los Reformadores Protestantes, en cuanto representantes emblemáticos del Evangelio Integral (espiritual y sociopolitico). THOMAS MUNZTER, quien asumió “la espada de Cristo” (El Evangelio) conforme a su espíritu protestante radical. La Reforma era para él un compromiso del nuevo cristiano con las necesidades de los oprimidos; rechazaba la simple remoción de valores dentro del orden establecido. Así, pues, más allá del cuestionamiento al neofariseismo de la iglesia romana católica, Munzter cuestionó los fundamentos de las estructuras sociales, económicas y políticas de su época. El reino de los cielos, tenía para él un contenido concreto, fiel a las enseñanzas de Cristo: “…a menos que vuestra justicia sea mayor que la de los escribas y de los fariseos, jamás entraréis en el reino de los cielos”(Mateo 5:20). Y en Santiago 2:5-6 “..¿no ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para ser ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?. Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos y no son ellos los que os arrastran a los tribunales? De aquí que Munzter predicara: «Dios, que desprecia a los grandes bribones como Herodes y Caifás, tomó a su servicio a gentes humildes como María, Zacarías e Isabel. Ni aun en el momento actual procede Dios de otro modo. ¡ Ah, querido amigo, no eran aquéllas ilustres cabezas con títulos ostentosos, como tiene hoy la Iglesia de los impíos! Muchas gentes pobres y toscas suponen erróneamente que los gruesos y cebados personajes de mofletes carnosos están para decidir con cordura sobre el advenimiento de la fe cristiana. Ay, carísimo mío, ¿y qué van a decidir éstos, que nos niegan cualquier movilidad de la fe, que maldicen y proscriben de la manera más afrentosa que pensarse pueda cuanto a ellos se opone? Pues han dedicado toda su vida a devorar y embriagarse como las bestias y, educados desde la infancia para la exquisitez, no han conocido un momento aciago en todos sus días, ni tampoco quieren o piensan arrostrarlo una sola vez por amor de la verdad ni condonar un único maravedí de sus intereses, y sin embargo, pretenden erigirse en jueces y protectores de la fe. Reciba cada uno el elogio como San Juan, es decir: no por los merecimientos de sus obras, sino en razón de la gravedad que dimana de la valerosa templanza y que comprende también el alejamiento de los mismos placeres, en el momento en que quedan al descubierto las energías del alma, para que el abismo del espíritu salga a relucir a través de toda fuerza cuando haya de intervenir el Espíritu Santo. Ah, cuántas veces se ha refugiado la Palabra eterna entre las personas elegidas, para constituir este nuestro Nazaret dentro de la cristiandad, esto es: entre los Elegidos, que verdean y florecen hermosamente en la sabiduría de la Cruz; y no hubo hipócrita lascivo que no los tomara por locos e insensatos.». Munzter se consideraba profundamente “tocado” por Cristo, y obraba en consecuencia, conforme a la Palabra: ”Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”(Santiago 1:22). Reflejo de su praxis radical, revolucionaria, son sus escritos, sus prédicas y sus acciones de organización y movilización, entre las que podemos destacar: “El manifiesto de Praga”, “El discurso ante los Príncipes sajones”, “el discurso ante los mineros”, la organización clandestina “La liga de los Elegidos” y su participación y liderazgo en la extraordinaria y emblemática “Revolución Campesina”, donde ofrendó su vida sin temor a la muerte por la causa del Reino de Dios, el reino de la libertad, congruente con la promesa bíblica: “Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará”(Mateo 16:25) El sueño de Munzter podemos resumirlo asi: Impulsar una sociedad solidaria cristo-céntrica, gobernada en democracia. Tal su lucha por una vigorosa reforma social. JUAN CALVINO, lo mismo que Munzter, consideraba “la espada de Cristo” como la Palabra predicada y actuada. Su ardua y prolongada relación con el Consejo ginebrino sirve de modelo para visualizar cómo la iglesia porta la espada espiritual. Calvino hizo realidad, en parte, el sueño de Munzter en una ciudad no alemana ni tampoco francesa, naciones natales de Munzter (Alemania) y de Calvino (Francia). Fue en Suiza, en la Ciudad de Ginebra donde se creó el clima propicio para que Calvino, luego de muchas vicisitudes, surgiera como el líder espiritual y político indiscutible. Ginebra era una ciudad pequeña, con una población estimada de 10,000 en 1537 y de hasta 21,400 en 1560. La primera ola de inmigración en 1542 (más o menos 5,000 refugiados franceses..) generaron crecimiento en la pobreza, el crimen, el desempleo y la xenofobia. Los líderes eclesiásticos y civiles de Ginebra tuvieron que enfrentar las consecuencias de la ruptura con la iglesia romana. Además, el deterioro del orden social medieval generó nuevas realidades culturales, políticas y económicas que ni la iglesia ni el estado estaban preparados para enfrentar. La mutua relación entre comunidad civil y comunidad cristiana fue sistematizado por Calvino, en la polémica con los reformadores radicales anabaptistas, quienes abogaban por una disolución completa del mundo no regenerado, y asimismo con el establishment católico romano bajo el cual el monarca estaba sujeto a la autoridad eclesiástica, todo ello le preparó para elevarse sobre su tiempo. Así, en la teología calviniana los dos reinos (Iglesia y Estado) se interpenetran mutuamente como manifestaciones que son de la misma voluntad divina. Por ello, para Calvino respecto a la participación en la política, la cuestión no estribaba en si se participaba o no, sino en cómo se hará; en saber discernir en cada caso concreto la participación cristiana. Aquí reside el genio de Calvino inspirado por Dios, bajo cuya enorme influencia Ginebra llegó a ser un ejemplo notable de transformación social, moral, política, cultural y económica; es decir, un modelo de la reforma. Juan Knox, el reformador escocés dijo: “(ésta ) es la más perfecta escuela de Cristo que haya existido sobre la tierra desde los días de los apóstoles. Confieso que en otros lugares Cristo es debidamente predicado; pero lo que respecta a la verdadera reforma de costumbres y religión, todavía no he visto algo semejante en ningún otro lugar”(..). Por su parte, Valdo Vinay señala: “Libertad igualdad, fraternidad, las tres nacieron en la comunidad calvinista y pasaron luego a la vida política en las democracias. La libertad otorgada por Dios, la igualdad ante los ojosde Dios, la fraternidad para con el prójimo, son las características esenciales de un estado justo entendidas como libertad de la tiranía, igualdad ante la ley y fraternidad en la administración de los bienes terrenales. De acuerdo con esta manera de entender la vida humana, el término “teocracia” no logra realmente describir lo que Calvino logró suscitar en la vida de Ginebra” (..). Como ha mostrado Sydney Rooy, “Ginebra estuvo lejos de tener una teocracia. En realidad el gobierno estaba en manos de un grupo de comerciantes, artesanos, familias tradicionales y otras, todos elegidos por los ciudadanos, que tenían el control absoluto sobre los asuntos del pueblo”. El Consejo ginebrino, instancia democrática que “dependió” del fuerte liderazgo calvinista, es una experiencia anterior a Calvino (..) La democracia ginebrina era ya parte de una larga tradición de más de un siglo y medio antes de que Calvino viniera a colaborar con la reforma. Las libertades que disfrutaba la ciudad databan de 1387 cuando los ciudadanos obtuvieron las “franquicias” que quitaron las decisiones laicas o seculares al obispo y la depositaron en un Consejo integrado por cuatro síndicos elegidos por los mismos ciudadanos; posteriormente sustituyó el Consejo de los cuatro síndicos por el Consejo ahora constituido por 24 síndicos más el tesorero de la ciudad”. Congruentemente, Calvino desplegó energías e iniciativas extraordinarias como “ministro de la Palabra de Dios”. Predicaba casi todos los días de la semana, y en distintos horarios, por cuanto le atribuía a la predicación un lugar supremo en el ministerio de la iglesia, comprendiendo que desde el púlpito, los pastores pueden ejercer gran influencia en la construcción de la vida en la iglesia y en la sociedad.Con su ejemplo dio testimonio de ello. En síntesis, Calvino logró plasmar una sociedad solidaria cristo-céntrica, gobernada democráticamente. Tanto para Calvino como para Munzter, afirmar cristo-céntrica significaba asumir el “Programa” (y el carácter) de Cristo señalado taxativamente al iniciar su ministerio, cuando leyó en la sinagoga a Isaías 61, según el evangelio de Lucas 4:18-19 y 21. Infiérese que Munzter como Calvino bien podrían haber dicho la profecía de su mártir Jan Hus, antes de ser quemado: «Vas a asar un ganso, pero dentro de un siglo te encontrarás con un cisne que no podrás asar» Se suele identificar a Lutero quien 102 años después clavó sus 95 tesis en Wittenberg y en su escudo de armas figuraba un cisne) ¡A tomar la posta! ¡Volver a las raíces de la Reforma!

sábado, 11 de abril de 2015

"AÑO JUBILAR" PARA UNA SOCIEDAD SOLIDARIA: ¿UNA UTOPIA?

En el 2do. Libro Éxodo (18:25-26; 19:5-7), Jehová estableció una sociedad solidaria bajo un Gobierno mixto, teocrático y democrático: Un Gobernante-Profeta designado por Dios y un Consejo de Ancianos designado por el pueblo y en armonía con el Profeta. Era un modelo que tendía a evitar la polaridad económica; es decir, que en un extremo se acumule la riqueza y en el otro se acumule la pobreza. Este equilibrio social magníficamente previsto por Dios, se sostenía en fundamentos de igualdad, oportunidad, libertad y justicia. Tal era el significado de los mandatos divinos de: “año sabático” (cada 7 años) y “año jubilar” (cada 49 años) señalados en el Antiguo Testamento y retomados expresamente por Jesucristo en el Nuevo Testamento, cuando dio inició a su Ministerio (Lucas 4:18-19,21)). Resulta obvio que ejecutando fielmente estos mandatos determinados para Israel, pueblo escogido por Dios, éste hubiera sido efectívamente un pueblo símbolo de justicia, hermandad y bienestar para todos los pueblos del planeta. No fue así por los perversos y prevaricadores sacerdotes judíos, sometidos en todo tiempo al poder y a la riqueza material. De ellos profetizó Oseas: “Oid la Palabra de Jehová, oh hijos de Israel: Jehová tiene pleito con los habitantes de la tierra, porque no hay en la tierra verdad ni lealtad, ni conocimiento de Dios. El perjurar, el engañar, el asesinar, el robar y el adulterar han irrumpido. Uno a otro se suceden los hechos de sangre. Por eso la tierra está de duelo, y todo habitante de ella desfallece junto con los animales del campo y las aves del cielo. Aún los peces del mar perecen. Nadie contienda ni amoneste a ninguno, porque es contigo con quien tengo pleito oh sacerdote. Tropezarás, por tanto, en pleno día; también el profeta tropezará contigo en la noche(..). Mi pueblo es destruido porque carece del conocimiento, porque tu has rechazado el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio: y porque te has olvidado de la ley de tu Dios, yo también me olvidaré de tus hijos”.(4:1-6-AT). ¡Tan presente esta amonestación con respecto a los nuevos fariseos!. No obstante, en el siglo. XVI constatamos con la REFORMA un claro ejemplo gubernamental: Calvino en Ginebra lideró un Gobierno con los principios bíblicos y fue un extraordinario símbolo para esa época. Ha transcurrido “mucha agua bajo el puente” y este símbolo precario como algunos otros que sucedieron y sucederán, en tanto creaciones extensivas de Dios, requieren ser reflexionados y asumidos con la inspiración de Dios, con vistas al segundo advenimiento de Jesús, el Cristo. Aproximada)mente 60 siglos han pasado desde la creación humana, y si calculamos 2 años jubilares por siglo, se hubieran ejecutado 120 años jubilares, todo lo cual nos hubiera preparado y conducido a un mundo diferente y solidario, sin violencia irracional y fratricida, guerras y revoluciones cruentas. La formulación de teorías y praxis humanas sobre sociedad y gobierno, desde Montesquiu (“El espíritu de las leyes”), Rousseau (“El contrato social”) pasando por Marx, Bakunin, Lenin… hasta ahora: E. Laclau (“Hegemonía y estrategia socialista”), E. Morín (“La Vía”) entre otros, no han resuelto ni resolverán los graves problemas de la sociedad y de la naturaleza. Pese a ello, otro mundo es posible si transformamos el corazón humano hacia Dios y desplegamos nuestra fe en Cristo. Todo es posible para los que creemos en Jesucristo y su advenimiento glorioso. De suerte que los cristianos integrales y congruentes, desplegamos humilde y constante nuestra luz en las tinieblas de este mundo, fija la mirada en la Cruz de la Salvación.

jueves, 17 de julio de 2014

REFLEXIONES

LOS JUGADORES BRASILEÑOS: ¿VÍCTIMAS O CÓMPLICES? NI LO UNO NI LO OTRO.
En mi opinión, fueron instrumentos de la voluntad divina. La indignación de los oprimidos-emblema de Brasil que rodeó el bus de la selección portando sendos carteles un mes antes del campeonato en el que resalta la consigna: “NO TENDRA CORONA..” fue profética. En efecto, el resultado calamitoso fue una consecuencia del clamor de cientos de miles de ruegos, llantos y aflicciones de etnias y pueblos olvidados y oprimidos, secularmente postergados y avasallados en sus derechos. Abusos, corrupción, expropiaciones, etc. signaron el mega-evento deportivo. Es el caso, por poner un solo ejemplo, de Jerónimo Sebastiao de Oliveira, un discapacitado que vivía hacía 40 años en la zona de Pernambuco y fue expropiado para construir un estadio: "Yo tenía todos los documentos. El registro del inmueble, la escritura, todo. Cuando compré la casa era pequeña, pero luego la fui ampliando. Saqué piedras del río con un solo brazo para mejorar mi casa. Invertí en mi futuro. Pero todo el esfuerzo y el dinero que invertí se perdieron"(Informe BBC mundo) Lágrimas y llantos profundamente sentidos que indudablemente llegaron hasta el Altísimo. La derrota profetizada de la selección brasileña fue un acto de justicia divina. “Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias” (Exodo 3:7). Dios en todo tiempo y lugar ha hablado y habla. El que tiene oídos para oír, oiga. ¡Autoridades sin conciencia, arrepiéntanse y velen por sus pueblos!. Sé que hay otros puntos de vista socio-políticos, psicológicos, psicoanalíticos, etc, también importantes. Mas les digo con certeza: No seamos necios. El principio de la sabiduría para un buen gobierno es el temor de Dios. (Proverbios 1:7) He aquí, algunos datos sustantivos. Según Gerardo Lissardy y otros analistas de la BBC, efectuados entre el 13 y el 27 de mayo de 2014. El Costo: Los gastos que Brasil realiza para el Mundial son un motivo de irritación de una parte de su sociedad. Fueron unos US$10.900 millones invertidos por el gobierno federal, los estados y las ciudades sede, de acuerdo al último balance oficial divulgado en noviembre. Se trata de una cifra bastante superior a lo previsto: solamente en estadios, se ha gastado a veces el doble o hasta el triple que los presupuestos iniciales. Y lo más probable es que la cuenta aumente hasta junio, cuando se sumen por ejemplo las estructuras temporarias en torno a los estadios. En un país con grandes deficiencias en salud pública y educación, las fortunas invertidas en el Mundial fueron una de las razones principales de las protestas masivas que Brasil tuvo en junio durante la Copa de Confederaciones. "La gente dice que los problemas que vive en cotidiano no se resuelven porque los gobernantes están volcados a poner plata en la copa", explicó a BBC Mundo Sonia Fleury, una politóloga y socióloga que coordina el programa de estudios sobre la espera pública en la Fundación Getúlio Vargas, con sede en Río de Janeiro. Los trastornos: La vida cotidiana de muchos brasileños en las ciudades sede del Mundial también fue trastocada por las obras antes de la llegada del torneo y los Juegos Olímpicos de 2016, muchas de las cuales se han dilatado en el tiempo. En Río de Janeiro, por ejemplo, las zonas céntrica y portuaria tuvieron cambios radicales en la circulación de vehículos y pasan por grandes reformas urbanísticas. Las autoridades sostienen que son cambios necesarios y beneficiosas para la ciudad, pero también han causado complicaciones a miles de personas que trabajan ahí. "Los brasileños están bien ambiguos sobre la realización de la Copa porque están viendo sus ciudades totalmente modificadas para beneficio de otros", dijo Gaffney. Y agregó que las ciudades sede del Mundial "están siendo rehenes de proyectos autoritarios que no representan avances urbanísticos ni democráticos" para la población.. Copa y corrupción: Un texto contra las protestas en el Mundial apareció en la red social Instagram y rápidamente se volvió viral y polémica. Quien la publicó en su cuenta personal el martes fue Joana Havelange, directora ejecutiva del COL del Mundial, nieta del expresidente de la FIFA Joao Havelange e hija del expresidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira. "Lo que había de ser gastado, robado, ya fue. Si era para protestar, tenía que haberse hecho antes", se lee en un pasaje del texto. La controversia por la referencia a robos llevó a un diputado estatal de Río, Marcelo Freixo, a solicitar al Ministerio Público que exija explicaciones a Havelange. El COL indicó luego que la autoría de la carta no habría sido de su directora y ésta negó vía internet que haya prestado atención a la frase sobre los robos, que negó compartir y retiró del texto. Pero la imagen del texto inicial rozó un nervio sensible en un país donde muchos creen que el Mundial fue aprovechado por corruptos y descreen del discurso oficial sobre el "legado" del evento. "Cualquiera que haya acompañado la Copa sabe que la probabilidad de tener mucho robo de recursos públicos en esas obras de infraestructura y demás es muy alta", dijo Claudio Abramo, director ejecutivo de Transparencia Brasil.

lunes, 23 de junio de 2014

LA SALVACIÓN DIVINA

I. EL PROBLEMA DEL PECADO: Génesis, el primer libro de la Biblia, narra la historia de la creación y la caída del género humano: “...dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree … sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Génesis 1.26-27). El primer hombre y la primera mujer vivieron en un ambiente perfecto y libre del conocimiento del mal. Así como Dios es un ser moral y aprueba lo bueno y aborrece lo malo (véase Deuteronomio 16.22; Salmo 5.5;), de igual modo, el hombre es un ser moral capaz de escoger entre las opciones morales. El hombre no fue creado como un títere. De manera que para que el libre albedrío del ser humano tuviera sentido, Dios le dio el derecho de escoger entre el bien y el mal en el huerto del Edén. Sin embargo, Satanás, un ángel caído a causa de su orgullo, retó a la mujer a que reconsiderara el mandamiento de Dios. Al hacerlo, ella notó que era un “árbol bueno para comer” (Génesis 3.6), agradable a los ojos y codiciable para alcanzar la sabiduría, de modo que ella “... tomó de su fruto y comió”. Ella compartió del mismo fruto con su esposo, quien también comió. Entonces al dudar de la palabra de Dios, el hombre escogió desobedecerle (véase Génesis 3.3-5). La desobediencia del hombre a la Palabra de Dios resultó en su caída. Así fue como él se convirtió en un pecador y recibió una naturaleza depravada (veáse Génesis 6.5; Romanos 5.12; 1 Corintios 15.21-22). Una de las consecuencias inmediatas de la caída (pecado) fue la separación del hombre de Dios (véase Salmo 5.4; Isaías 59.2; Romanos 8.7-8). Dios es santo por naturaleza (el más mencionado de todos los atributos de Dios) y, por tanto, él no tolera el pecado. El pecado produjo una brecha entre nuestro Dios santo y el hombre pecaminoso y caído. II. EL AMOR DE DIOS: Ya que Dios es un Dios de amor fue así que él proveyó el camino a la redención. Después del primer pecado del hombre, Dios prometió que la simiente de la mujer aplastaría el poder de Satanás, haciendo así posible la restauración de la relación entre Dios y el hombre (véase Génesis 3.15). Para hacerlo, Dios escogió a Abraham y a sus descendientes a fin de que prepararan al hombre para la venida del Redentor, Jesucristo. Después de lo que sucedió en Caldea, Dios hizo un pacto con Abraham (véase Génesis 15.7-17). Este pacto entre Dios y Abraham fue hecho cuando se vio una “vasija con fuego humeando” con brasas encendidas (véase Génesis 15.17; 19.28; Éxodo 19.18; Hebreos 12.29) y una “antorcha de fuego” (véase Génesis 15.17; 2 Samuel 21.17; 22.7, 9; 1 Reyes 11.36) que pasó por entre los animales divididos. La vasija con fuego humeando representaba a Dios y la antorcha encendida a Jesucristo, la luz del mundo. Al principio de su evangelio, Juan escribe: “Y aquel Verbo [Jesús] fue hecho carne, y habitó entre nosotros ... lleno de gracia y de verdad. ... de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” (Juan 1.14, 16-17). Y aunque los judíos eran el pueblo escogido, a través de su historia ellos aprendieron que lo único que podían hacer era estar indecisos entre el bien y el mal. Ellos necesitaban algo que sobrepasara a la ley para poder llegar a ser buenos; ellos necesitaban una nueva naturaleza. “Cuando vino el cumplimiento del tiempo”, Dios envió a su Hijo como el Hombre perfecto para redimir al hombre caído (véase Gálatas 4.4). Cuando Jesús tuvo unos treinta años, él comenzó su ministerio para establecer un camino nuevo de manera que Dios tratara con el hombre. Por medio de su muerte, él llegó a ser “...el Mediador de un nuevo pacto” (véase Hebreos 12.24; 8.8, 13; Lucas 16.16; Romanos 10.4), “...lleno de gracia y verdad” (Juan 1.17; 1 Pedro 1.10; 2 Timoteo 2.1). III. JESUCRISTO: EL UNICO CAMINO Jesucristo predicó que él es el único camino a la vida eterna. Él dijo que “…todo aquél que ve al Hijo, y cree en él [en Jesús], tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero” (Juan 6.40, 47). Él también dijo: “…Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8.12; 9.5). En respuesta a una pregunta, Jesús le dijo a Tomás: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14.5). Jesús le dijo a los judíos que habían creído en él: “Si vosotros permanecéis en mi palabra…conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” (Juan 8.31-32). Jesús prometió que “…el que guarda mi palabra, nunca verá muerte” (Juan 8.51). Estas enseñanzas no dejan duda de que solamente hay un camino. El propósito de la misión de Jesús es salvar al pecador, pero si el pecador le rechaza, no hay otra manera de obtener vida eterna. El pecador será juzgado por lo que él rechace, la palabra que Jesús ha predicado. El juicio tendrá lugar en base a la autoridad de Dios padre. Ël le dio a Jesús hijo el poder de perdonar pecados, como Jesús lo testificó al principio de su ministerio (veáse Marcos 2:10; Lucas 7:48). Aunque Jesús hizo muchos milagros, éstos no fueron la razón principal de su ministerio. De hecho, él a menudo trataba de evitar que la gente le prestara demasiada atención a los mismos, al pedirle a las personas sanadas que no se lo dijeran a otros (véase Mateo 8.4; Marcos 3.12; 5.43; 7.36; 8.26, 30; 9.9). A menudo, él incluía una lección espiritual para que los hombres miraran más allá de lo milagroso. El principal ministerio de Jesús fue espiritual. Él hizo milagros para apoyar este ministerio, no para estorbarlo. Las soluciones a los problemas físicos no deben impedir la solución al problema principal del hombre, o sea, su problema espiritual. De aquí que la Biblia nos enseña que Jesús vino al mundo para redimir al hombre por medio de su muerte y resurrección. Su resurrección es la principal prueba de su posición mesiánica. Como Pablo escribió, él “...fue declarado Hijo de Dios...por la [Su] resurrección de entre los muertos” (Romanos 1.4). RESUMEN: 1. La Salvación-redención que Cristo nos ha traído está disponible para todos los que estén dispuestos a creer, arrepentirse, obedecer y seguirle como discípulos suyos. Todo esto es indispensable para poder recibir la vida eterna. Nadie debe pensar que la fe por sí sola basta. El apóstol Santiago dice: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”(Stgo. 1:22) 2. Siempre debemos leer y estudiar la Biblia. Para poder aprender de Dios y de su plan para nosotros, debemos leer, leer y leer las escrituras. Sólo así podremos ver por nosotros mismos lo que las mismas enseñan. Si estudiamos la palabra de Dios con toda sinceridad y en humilde oración, hallaremos la verdad. Y también encontraremos el llamado de Dios a vivir una vida santa. (Síntesis basado en el texto del teólogo Leland M. Haines)

jueves, 19 de diciembre de 2013

El significado del nacimiento de Jesús


REFLEXIONES DE NAVIDAD

( Resumen del Discurso del Pastor Jeremiah acerca de
¿por qué no hubo lugar en el Mesón? )
                                    
La celebración tradicional de la Navidad o Natividad del Señor Jesús que maravilló y maravilla al mundo, cristiano o no, es una efemérides que sensibiliza a toda persona sea de clase alta, media o baja, convocando sus sentimientos de niño: sueños y fantasías
Pobres y ricos se “infantilizan” gozando o sufriendo  a su manera el nacimiento del Niño-Dios, reconociendo o no su mensaje divino.

Ahora bien, uno de los destacados temas del Pastor Jeremiah, que motiva el siguiente resumen, se centra alrededor del Evangelio según Lucas:
    
         “Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó  en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón” (2:7).

Aquí está registrado y maravillosamente expresado el mayor y excelso acontecimiento de la historia humana, el punto crucial de la humanidad. Sencillas, cortas e inspiradas palabras escritas en la santa Biblia que reflejan la esencia del acontecimiento cual esfera solar que se refleja toda ella en una gota cristalina del rocío matinal.
En efecto, como sabiamente reflexiona el hermano Jeremiah, el acontecimiento de la natividad de Jesús, significó la reunión por primera vez de dos mundos: Divinidad y Humanidad. Jesús es la plenitud de la Deidad. “El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de El y para El. Y El es antes de todas las cosas, y todas las cosas en El subsisten.(Colos. 1:15-17). 
Congruentemente, existen tres connotaciones extraordinarias en el nacimiento del Señor Jesús que Jeremiah profundiza y que podemos resumir de la siguiente manera:

1) La divinidad invade la humanidad. Dios se hizo hombre. El anduvo entre nosotros, desde su niñez hasta su madurez. Fue artesano, maestro y evangelista. Como Maestro seleccionó del seno de la clase baja hombres probos para formar sus doce Discípulos que revolucionaron el mundo de los humanos. Su doble naturaleza (Dios-Hombre), no implicó que El fuera contaminado con el pecado original. Jesús-hombre fue concebido por el Espíritu Santo, justo y sin pecado. Condición sine-qua-non para salvar a la humanidad del pecado. En el Evangelio según Juan se afirma de Jesucristo: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”. (Jn. 1:14).

2) La eternidad invadió el tiempo. Dios es eterno y creador del tiempo. El vive fuera del tiempo; para Dios no existe el ayer y el mañana, sólo el hoy, el presente. No existen las horas, los días, meses, años. Su visión no es lineal como la del hombre. Miqueas, el profeta del A.T. que anunció la ciudad del nacimiento de Jesús, dijo: “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel;  y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad” (5:2). También Jesús ya desplegando su Ministerio, confirmó su eternidad, cuando dijo a sus discípulos: “De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy” (Jn. 8:58).
Así, pues, por su infinita misericordia, Dios hecho hombre, constriñó su eternidad a la temporalidad humana.

3) La realeza invadió la pobreza. Jesús rey de reyes, dejó su trono y corona real para descender en la clase baja de la sociedad humana: Nació en un pesebre, de padres humildes y pobres. La ofrenda ofrecida por sus padres terrenales consistió en un par de tórtolas, debido precisamente a su pobreza. En Lucas se lee “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos” (8:9)   El mensaje es de claridad meridiana: Si recibes a Jesús como tu Señor, tienes el poder para ser feliz y rico al mismo tiempo. Perteneces a la realeza como hijo del reino de Dios, descendido al mundo terrenal, en la persona de Jesús, hijo unigénito de Dios-padre. Por cuanto El es dueño de todo, Propietario de toda riqueza,  nosotros somos sus mayordomos, sus administradores. Cuando dejamos este mundo, todo lo que creemos nuestro retorna a  su verdadero Propietario y éste delega a su nuevo mayordomo. Jesús confirmó así su poder y linaje real: “Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí, porque he aquí el está entre vosotros” (Lucas 17:20,21). Jesús está vivo, sigue entre nosotros sus creyentes. El es el mismo ayer, hoy y siempre. Si hijos del reino, herederos. Sólo debemos activar la Fe en Jesucristo y  los talentos que El nos legó para conquistar la cima y ser “más que vencedores”.

MENSAJE SIEMPRE ACTUAL:

El mensaje profundo de esta y de toda Navidad es éste: Despójate de toda vanidad, de todo lo superficial  que rodea la “fiesta” navideña que sólo alimenta tu ego, y vuélvete a Dios dándole un lugar en tu corazón y recibe las bendiciones que El tiene para ti. Y gozando de ellas, bendice a tu prójimo. “De gracia recibisteis, dad de gracia” (Mateo 10:8).

Sin embargo debes saber que por nuestra naturaleza pecaminosa, le fallamos una y otra vez al Señor. Como reconoce Pablo: “Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros” (Rom 7:22,23). Esta constante lucha entre la carne y lo espiritual, el apóstol Pablo lo vuelve a explicar sabiamente en la epístola a los gálatas: ”Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis”(5:16,17). Es claro que se puede vencer con el poder de Dios, mas si cayeras El con su inmenso amor te perdona y te levanta. Sólo acude a El con una actitud de humildad, con un corazón arrepentido y contrito. Si tus manos no alcanzan a tomar las de Dios, no olvides que El extenderá sus manos para alcanzarte, porque nunca abandona a sus hijos. El usará todo su poder para rescatarnos del pozo de las iniquidades, de las frustraciones, del vacío interior. Al respecto, miles de testimonios existen. Jeremiah informa de uno de ellos:
Resulta que el hermano Robert Robinson, creador de un hermoso himnario cristiano, que recibió a Jesús cuando tenía 17 años, con el transcurrir del tiempo fue debilitando su amor y su fe en Cristo hasta el extremo de considerar que él ya no era un seguidor confiable, dado que se sentía proclive a descarriarse continuamente. Infelizmente decidió huir de Dios, viajando constantemente de un lugar a otro, creyendo erróneamente que así se alejaría de Dios. En uno de sus viajes, tomó una Diligencia (del oeste yanqui) y le tocó viajar con una sola pasajera, una señorita llena del gozo de Dios. Ella leía el himnario de Robinson, sin que él se percatara. En un determinado momento del diálogo establecido, la señorita osadamente le alcanzó el himnario para que le diera su opinión sobre uno en particular puesto que ella debía comentarlo en su Congregación arribando a su destino. Robinson asintió y recibió el himnario, quedando sorprendido al constatar que el himnario era el suyo, el que hacía tiempo lo había escrito, y cuando leyó el que le indicara la señorita, se le humedecieron los ojos y unas lágrimas corrieron por sus mejillas: “Ven tu fuente de toda bendición, proclive a descarriarme Señor me siento”, es lo que él había escrito y le impactó hondamente.  De  alguna manera, fue como una tabla de salvación que Dios le alcanzaba, usando a una dulce señorita cristiana. Robinson renovó sus votos de cristiano, y amó y sirvió al Señor como cuando lo recibió a los 17 años.

Finalicemos entonces reflexionando esto: Que a diferencia del mundo humano indolente y embrutecido, donde no hubo morada apropiada para recibirlo, Jesús reiteró su amor prometiendo preparar morada para los que en El creen. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” ( Juan 14:2,3).

¡Cuán grande y excelso el amor de Jesús, el Rey de Reyes!

¡Ciudadanos del mundo, arrepiéntanse y decídanse ahora a darle un lugar (posada) en vuestro corazón a Jesucristo, Salvador y Señor  nuestro!         
                          
FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO
                                                                 

                                           Chimbote, 15 de diciembre 2013

jueves, 2 de diciembre de 2010

CRISTIANISMO UNIVERSAL


EMBAJADORES DE JESUCRISTO (Parte 3)

HACIA UNA MAYOR COMPRENSIÓN DEL CRISTIANISMO UNIVERSAL

Introducción:

SEMBRAR LA SEMILLA DEL REINO, es actuar sin temor, sin duda ni murmuraciones; porque no tememos actuar en todos los espacios donde hay tinieblas, conforme lo hizo Jesús, sin temor a “contaminarse” (Luc 5:3032), porque “en el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor” (Jn 4:18), porque debemos ser cabeza y no cola (Deu 28:13). De esta manera, gozamos en el éxito como en las tribulaciones, las bendiciones y promesas del reino. “Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios que no haya de recibir mucho más en este tiempo y en el siglo venidero la vida eterna”. (Luc 18:29-30).

Por consiguiente, requerimos de absoluta fe y conocimiento de las Escrituras, constante actitud investigadora, escudriñadora, tal como nos lo enseñaron los primeros cristianos de Berea. Este es, pues, el sentido del presente texto, cuya compilación resumida de DOCUMENTOS, nos ayuden a una mayor comprensión de la fuente de nuestra identidad como cristianos. Recalco: Que ayuden; es decir que sean fuente de datos, cribados críticamente, no “aceptados” o “asumidos” acríticamente.

DOCUMENTO PRIMERO:

1. Del Libro electrónico: “ La Cultura..”, del escritor alemán DIETRICH SCHWANITZ (edición año 2006)

Martín Lutero

¿Quién era este Martín Lutero? Hijo de un minero, Lutero quería estudiar derecho, pero antes de comenzar sus estudios sufrió una crisis y, durante una tormenta, se prometió a sí mismo que, si lograba sobrevivir, consagraría su vida a la Iglesia. Después ingresó en un convento de agustinos, intentó librarse de su sentimiento de culpa mediante la ascesis, ayunó casi hasta morir y finalmente, en este estado de agotamiento, tuvo una vivencia salvífica: leyendo un pasaje de San Pablo, se convenció firmemente de que lo que puede salvar al hombre no son sus buenas obras, sino únicamente la fe en la gracia de Dios. A partir de aquí, su carrera eclesiástica se aceleró; tras una peregrinación a Roma, fue nombrado profesor en la Universidad de Wittenberg y ascendió hasta ocupar el puesto de vicario general, administrador del obispo.

La ruptura con Roma

El poder establecido reaccionó ante las tesis de Lutero con una encarnizada guerra de panfletos que contenían las amenazas de siempre: el fuego y la espada. titulado A la nobleza cristiana de la Nación alemana, Lutero recomendó desobedecer al Papa y formar una Iglesia alemana, lo que acabaría con el constante flujo de dinero hacia Roma. Al fin y al cabo, la verdadera autoridad no era el Papa, sino las Sagradas Escrituras, y además cada cual era su propio sacerdote.

Esto ya era demasiado, Lutero «había cruzado el Rubicón» (cuando César cruzó el Rubicón comenzó la guerra civil) y el conflicto era ya inevitable. Con este llamamiento de Lutero empezó el matrimonio entre la Reforma y el Estado nacional, de manera que a partir de entonces cuando alguien se convertía al protestantismo lo hacía también por razones nacionales, sobre todo en Inglaterra.

Cuando Lutero fue excomulgado, respondió con un escrito sobre La cautividad babilónica de la Iglesia: como los judíos en Babilonia, la Iglesia del Nuevo Testamento también había sufrido durante mucho tiempo el cautiverio del Papa de Roma. A partir de este momento, los dos frentes reaccionaron quemando en público las proclamas, las misivas y las bulas del otro (absolución papal, del latín «bulla»: sello). Lutero acabó afirmando que sólo se salvaría quien rechazara la autoridad papal; después fundó su propia Iglesia y excomulgó al Papa. El cisma estaba cerca.

La nueva Iglesia

Más allá de esto, Lutero convirtió la Biblia en el único criterio para determinar la validez de todo artículo de fe. Como no aparecían en la Biblia, suprimió el purgatorio, la adoración de la Virgen y los santos, así como los sacramentos de la confesión y la extremaunción. El centro de la liturgia religiosa no era ya el ritual, sino el sermón. De este modo, el sermón y la Biblia hicieron de la fe protestante una religión de la palabra y de la escritura. Contra lo que Lutero arremetió más enérgicamente fue contra la pretensión de autoridad del Papa y de la Iglesia romana. El sacerdote perdió el privilegio de ser el mediador entre Dios y el hombre, un hecho que hacía absurdo el celibato o soltería. Ahora cada cual era su propio sacerdote, lo que dio la puntilla a la autoridad de la Iglesia al ser suprimida toda su jerarquía. La Iglesia dejó de administrar la gracia divina y todas las tradiciones que había tomado del paganismo fueron eliminadas. El cristianismo volvió a ser judío.

Los anabaptistas

Por esa misma fecha aparecieron en Suiza los primeros anabaptistas. Éstos bautizaban únicamente a los adultos, esperaban la inminente venida de Cristo, practicaban la desobediencia civil y oponían resistencia pacífica a la autoridad. Algunos de ellos defendían incluso una especie de comunismo y la poligamia. Ganaron un gran número de adeptos con la misma rapidez con la que empezaron a ser perseguidos tanto por los católicos como por los luteranos. Su mensaje se extendió desde Suabia hasta Holanda y convenció al profeta Jan Mathys y a su discípulo Jünger Jan Bokelsen, de Leiden.

Poco después les llegó desde Münster el grito de socorro del pastor luterano Bernhard Rottmann, quien se sentía incapaz de resolver por sí mismo su conflicto con el obispo de esta ciudad. Ávidos de gloria y con la ayuda de Dios, los dos holandeses acudieron rápidamente y echaron de la ciudad a los mercenarios del obispo. Tras sitiar la ciudad, impusieron un régimen totalitario mezcla de ley marcial y anabaptismo, que incluía esa especie de comunismo económico y la poligamia que tanto ha fascinado a la posteridad. Como en Münster había un exceso de mujeres, esto último las entusiasmó, de manera que, cuando los espíritus más convencionales hicieron preso a Jan de Leiden, responsable de la situación, fueron ellas quienes lo liberaron. Sin embargo, ni él ni los demás anabaptistas se libraron de la terrible venganza del obispo:después de un prolongado asedio, se tomó por asalto la ciudad, los anabaptistas sufrieron brutales torturas y sus cuerpos mutilados fueron puestos en jaulas, que se colgaron en el campanario de la iglesia de San Lamberto, y ofrecidos a las cornejas —las jaulas siguen allí en recuerdo de la severidad de la Iglesia apostólica—. Posteriormente los anabaptistas recuperaron la paz, adoptaron el nombre de menonitas (por el holandés Menno Simons) y afrontaron la segunda oleada de persecuciones en los Países Bajos. Más tarde, muchos de ellos emigraron a América donde fundaron la comunidad de Amish, en el estado de Pensilvania (representada en la película Único testigo). Otros sobrevivieron ocultos en Emmental y en el cantón de Jura, alrededor de Bellelay. Su rebelión anarquista es un precedente del fundamentalismo democrático que animará posteriormente a los calvinistas holandeses, a los puritanos ingleses y a los «padres peregrinos» americanos. Con su poderío militar y sus puertos alpinos, los suizos se convirtieron en una gran potencia. Y puesto que instituyeron gobiernos antiautoritarios y dieron la bienvenida a la Reforma, excepto en los cantones primitivos de Uri, Schwyz y Unterwald, Suiza se convirtió en la patria de dos reformadores: Ulrico Zuinglio en Zúrich y Juan Calvino en Ginebra.

El Estado teocrático calvinista de Ginebra..

En Ginebra se produjo un encuentro entre la ciudad y un hombre que tendría importantes consecuencias en la historia universal. La ciudad, situada en el cruce de las rutas comerciales, estaba en guerra con sus señores, el obispo y el Duque de Saboya: ambos obstaculizaban el desarrollo de su comercio y le apretaban el cinturón. Dada la situación, los ciudadanos pidieron ayuda a los suizos, quienes acudieron de buen grado e hicieron huir al obispo y al duque. Como el clero católico era considerado un enemigo, la ciudad adoptó la Reforma. Dos meses después, el destino se presentó en la ciudad en la persona de Juan Calvino (1536).

Calvino era de Noyon, Francia, y había estudiado derecho; pero a través de sus escritos se había hecho un nombre como teólogo reformista. Creía en la predestinación (en el destino), es decir, en que desde el principio de la Creación Dios había predeterminado ya quién se salvaría y quién se condenaría. A primera vista, esta absurda doctrina parece decir que la moral no puede influir sobre el comportamiento humano, pues todo está escrito. Y así es desde el punto de vista teórico; pero, desde el punto de vista práctico, dice más bien lo contrario: puesto que obrar y vivir en el temor de Dios se interpreta como síntoma de que se es uno de los pocos elegidos, todos desean descubrir en sí mismos los signos de la gracia divina y obran convenientemente. La doctrina de Calvino era una especie de profecía que se cumplía a sí misma.

También tenía su propio sistema inmunológico: en caso de persecución, la constante preocupación por salvarse convertía la ascesis y la perseverancia en un signo evidente de que se estaba entre los elegidos. Hacía que el individuo desarrollara una conciencia moral elitista y que se sintiera parte de la comunidad de los santos. Quien perseguía a los calvinistas, los fortalecía. Ocurría lo mismo que en la paradójica amistad entre sádicos y masoquistas.

Cuando Calvino llegó a Ginebra, colaboró con el reformador Guillermo Farel, en trance de implantar un riguroso régimen moral. Contra él se rebeló el partido libertino (término que tomó el significado de desenfrenado o vicioso en la contrapropaganda de Calvino) y echó a los reformadores de la ciudad. El obispo católico regresó, y con él la arbitrariedad y la corrupción que tanto perjudicaban al comercio. Arrepentidos, los grandes comerciantes hicieron volver a Calvino y le transfirieron todo el poder. Calvino se convirtió en una suerte de ayatolá protestante y fundó un Estado teocrático Si la utopía se ha realizado en algún lugar, ha sido en Ginebra entre 1541 y 1564 bajo la dirección de Calvino, cuyo sistema se convirtió en el modelo de la mayoría de las comunidades fundamentalistas y puritanas de Holanda, Inglaterra y Estados Unidos.

El principio supremo del Estado teocrático radicaba en la afirmación de que el derecho y la ley de la comunidad están escritos en la Biblia. La interpretación de esta ley es tarea de los pastores y de los mayores (presbíteros). La autoridad terrenal también está subordinada a su órgano supremo (en Ginebra, el Consistorio). Esto suponía implantar una teocracia (poder de Dios) como en el antiguo Israel. La asistencia a la misa se hizo obligatoria y la virtud se convirtió en ley. El placer o, según se mire, el vicio quedó prohibido. Concretamente, se prohibieron las canciones indecorosas, el baile, el juego, el alcohol, los bares, los excesos gastronómicos, el lujo, el teatro, los cortes de pelo llamativos y la ropa indecente. Se determinó el número de platos que podía tener una comida.

Los adornos y las joyas resultaban tan molestos como los nombres de santos, ante los que se prefería nombres bíblicos como Habacuc o Samuel. Sobre la prostitución, el adulterio, la blasfemia y la idolatría pesaba la pena de muerte. Sin embargo, Calvino permitió el préstamo de dinero a cambio de intereses, siempre que éstos no fueran abusivos. La idea de la elección por la gracia, la importancia de las Sagradas Escrituras, la relevancia concedida no a la conciencia sino a la ley, y la autorización de prestar dinero a cambio de intereses, aproximaban a los calvinistas al pueblo de Israel, al tiempo que los distanciaban de los luteranos. Pero, sobre todo, hicieron perder terreno al antisemitismo, consiguiendo que en los países en los que caló el calvinismo, como Holanda, Inglaterra y Estados Unidos, el antisemitismo fuera insignificante a diferencia de lo que ocurrió en España, Francia, Alemania, Polonia y Rusia.

El régimen de Calvino en Ginebra era totalitario. Los mayores y los pastores, verdaderos policías de la moral, controlaban cada movimiento, tomando declaración y expulsando de la ciudad a los que incurrían en alguna falta. Sin embargo, la fama de Ginebra se extendió por toda Europa. Los viajeros quedaban encantados al comprobar que en la ciudad no había ni robos, ni vicio, ni prostitutas, ni asesinatos, ni enfrentamientos entre partidos. Escribían a sus casas diciendo que allí la delincuencia y la pobreza eran desconocidas. Lo que reinaba era el cumplimiento del deber, la pureza de costumbres, la caridad y la ascesis mediante el trabajo. Pues, según Calvino, uno de los mandamientos del Señor era éste: el hombre no ha de desaprovechar inútilmente el tiempo que Dios le ha dado, y si lo hace, esto es un signo de que se condenará. Si, por el contrario, lo aprovecha debidamente en el trabajo, esto significa que está entre los elegidos. Si ve aumentar su dinero como resultado de su trabajo, esto también indica que es uno de los elegidos, lo que convence siempre a los afortunados.

Consecuencia: el calvinismo armonizaba perfectamente con los intereses comerciales de Ginebra, con el capitalismo en general y con la búsqueda del éxito propia del norteamericano.

Así nos lo enseña Max Weber, el padre de la sociología alemana, en su libro sobre La ética protestante y el espíritu del capitalismo. Por lo tanto, si el luteranismo había posibilitado el matrimonio entre la religión y el Estado (véase Prusia), el calvinismo hizo posible el matrimonio entre la religión y el dinero.

La Reforma ayudó al nacimiento de la modernidad.

La Contrarreforma católica

¿Por qué pudo extenderse la Reforma durante la primera mitad del siglo sin chocar con la resistencia del emperador o de la Iglesia? Respuesta:

(Continuará))